El acabado visual HD-2D de Square Enix se ha convertido en uno de los sellos estéticos más aclamados de la industria reciente. Tras consolidar su éxito en el terreno del RPG por turnos con títulos originales como Octopath Traveler y Triangle Strategy, o remakes de la talla de Live A Live y la trilogía de Dragon Quest, la compañía da un salto inédito hacia el combate de acción en tiempo real con The Adventures of Elliot: The Millennium Tales. El resultado evoca la esencia dorada de clásicos como Zelda: A Link to the Past y la saga Mana, logrando construir una personalidad propia impulsada por su viaje narrativo a través del tiempo.
Una epopeya milenaria que conecta pasado y presente
La trama nos pone en los zapatos de Elliot, un joven huérfano con vocación de explorador que debe salvar al Reino de Huther y a la tierra de Philabieldia del asedio de hordas bestiales. Tras descubrir la Puerta del Tiempo y aliarse con el hada Faie, Elliot emprende un viaje que abarca mil años de historia.
Aunque la premisa de salvar el mundo responde a los cánones habituales del género, el título destaca por la forma en que gestiona el viaje temporal:
- Efecto dominó narrativo: Las decisiones y modificaciones que Elliot realiza en épocas pasadas alteran de forma directa la geografía y sociedad de la “Era de la Custodia” (su presente), aportando una capa de conexión personal con el entorno.
- Múltiples desenlaces: La aventura ofrece varios finales, destacando un final verdadero sumamente emotivo que recompensa el esfuerzo del jugador tras presenciar el impacto duradero de sus acciones a lo largo de los siglos.

Combate dinámico, bloqueos precisos y personalización con Magicita
Abandonando los turnos, el sistema de combate se inclina por el hack and slash ágil, poniendo a nuestra disposición un arsenal de siete armas intercambiables al instante (espada, lanza, martillo, guadaña con cadena, bumerán, arco y bombas).
Más allá de la variedad ofensiva, la jugabilidad se apoya en tres pilares clave:
- Mecánica de parry y bloqueo: En lugar de priorizar la esquiva, el juego incentiva el uso del escudo. La ventana para ejecutar contraataques (parries) es permisiva pero gratificante, devolviendo daño a los enemigos y dejándolos vulnerables a combos posteriores.
- Sistema de Magicita: El progreso del personaje no depende de puntos de experiencia tradicionales, sino de la adquisición de gemas mágicas (magicita) que añaden propiedades a las armas (como regenerar resistencia al golpear con la espada o incrementar drásticamente el daño del arco a costa de perder movilidad).
- Control activo del hada Faie: Faie no solo nos asiste de forma autónoma con magia de fuego o ráfagas de viento para acelerar el desplazamiento, sino que puede ser controlada directamente con el stick analógico derecho para resolver puzles o atacar tácticamente.




Diseño de mundo compacto, puzles y sombras en el rendimiento
A diferencia de las tendencias de mundos abiertos desmedidos pero vacíos, Philabieldia destaca por ser un mapa compacto y densamente poblado de cavernas, puzles ambientales (como desviar rayos de luz mediante espejos o alterar niveles de agua) y recompensas de salud o habilidades que premian la exploración. Además, las misiones secundarias aprovechan con ingenio los saltos temporales, exigiendo buscar objetos perdidos en épocas pasadas para resolver problemas del presente.
Sin embargo, el título no está exento de inconvenientes:
- Plataformeo impreciso: A diferencia de las secciones de salto fluidas de otros referentes independientes, las plataformas en este juego se sienten imprecisas y frustrantes, castigando los fallos con daño por caída.
- Escasa variedad de enemigos comunes: A lo largo de sus 15 a 20 horas de duración, el juego abusa de la reutilización de enemigos básicos y recolors de autómatas, grifos e insectos.
- Problemas de optimización en Switch 2: A nivel técnico, la versión de Nintendo Switch 2 presenta tiempos de carga prolongados, un retraso notable de unos dos segundos al abrir el mapa y tirones al alternar eras dentro de los menús, fallos que se acentúan al jugar en modo portátil.
The Adventures of Elliot: The Millennium Tales: demuestra con éxito que el estilo HD-2D encaja a la perfección en el género del RPG de acción. Apoyado en un apartado artístico espectacular, con iluminación deslumbrante en sus entornos y jefes finales de imponente escala, un combate variado y una historia conmovedora, el título logra sobreponerse a sus asperezas técnicas en Switch 2 para ofrecer una aventura memorable. – AC Show














